Desarrollo turístico en CareyesHermoso refugio de playa que hace gala de riscos y fina arena blanca. De moderada pendiente y aguas transparentes, su belleza natural ha provocado un acierto arquitectónico en los desarrollos residenciales y turísticos, que compiten en lujo, comodidad, belleza y elegancia.
Mención especial merecen sus restaurantes, que hacen alarde de exquisitas especialidades culinarias y la más fina atención. Para llegar, tomar camino empedrado en el kilómetro 54 de la carretera 200.
Careyitos
Transparentes aguas azul-verde dominan esta pequeña playa de pacífico oleaje, aunque más adentro nos encontremos con una fuerte resaca. Especies como el dorado y barrilete frecuentan la zona. En época de lluvias se forma una marina que se convierte en nido de jaibas.
deslumbra por la gran comunidad de flora y fauna heterogénea (algunas de ellas endémicas) que convive ahí. La sobria elegancia de sus servicios turísticos complementan la razón de visitar este paraíso. Ubicada entre Punta Rivas y Punta Farallón.
Playa Rosa y Playa Blanca
Este par de ejemplares costeros, divididos solamente por un singular peñasco, son un tributo a la serenidad. El color de su fina arena, de donde toman su nombre, y su tranquilo oleaje, son una tentación para nadar. Su privacidad integra excelentes servicios de hotelería y la renta de embarcaciones para visitar cuevas o islotes.
El Pirata
Las olas rompen con fuerza sobre la arena dorada de la playa. Se recomienda visitarla entre marzo y junio, ya que el resto del año el camino se pierde por la abundante vegetación. Se localiza en el kilómetro 36 de la carretera 200, tomar brecha.